El que el Atleti tire toda la temporada por la borda en un mes no es algo que desgraciadamente nos coja por sorpresa; sin embargo, es la primera vez que lo hace el primer mes de competición. Algunos dirán que esto acaba de empezar, que todavía queda mucha Liga por delante, que el Oporto tiene que visitarnos y que en Londres lo mismo arañamos algo, que ya están los catastrofistas de siempre,....Que no, que esta vez no. No se ve equipo por ningún lado y, lo que es peor, las individualidades que la temporada pasada sacaron las castañas del fuego, este año, salvo Agüero, están en un alarmante estado de baja forma.
Analizar el juego del equipo se vuelve a antojar misión imposible. Justo es reconocer que el Atleti que heredó Abel no jugaba a nada, pero no menos justo también es reconocer que no se sabe muy bien a qué juega este Atleti ¿Las individualidades fallan porque no hay juego colectivo o, por el contrario, no hay juego colectivo porque las individualidades fallan? Pues las dos, señores.
El resultado de hoy, de 2-0 favorable al Oporto, realmente no sé si hace justicia o no; pero poco importa que el Oporto no mostrara nada del otro mundo y que el Atleti pudiera abrir el marcador en unos primeros quince minutos del segundo tiempo bien jugados. Lo cierto es que el Atleti se volvió a entregar a la desesperante fatalidad de su defensa y fue incapaz de intentar nada parecido a remontar el primer gol marcado a los 75 minutos.
Lo mejor del partido ha sido el chaval De Gea, que a sus dieciocho años, debutando con el primer equipo, debutando en Champions, echaba broncas y animaba a sus compañeros. Del resto, nada, de nada, pero de nada nada.
Abel, no dimitas, por favor. Antes de que te echen, si tienes un mínimo de dignidad, saca a los chavales de la cantera un partido tras otro.
Analizar el juego del equipo se vuelve a antojar misión imposible. Justo es reconocer que el Atleti que heredó Abel no jugaba a nada, pero no menos justo también es reconocer que no se sabe muy bien a qué juega este Atleti ¿Las individualidades fallan porque no hay juego colectivo o, por el contrario, no hay juego colectivo porque las individualidades fallan? Pues las dos, señores.El resultado de hoy, de 2-0 favorable al Oporto, realmente no sé si hace justicia o no; pero poco importa que el Oporto no mostrara nada del otro mundo y que el Atleti pudiera abrir el marcador en unos primeros quince minutos del segundo tiempo bien jugados. Lo cierto es que el Atleti se volvió a entregar a la desesperante fatalidad de su defensa y fue incapaz de intentar nada parecido a remontar el primer gol marcado a los 75 minutos.
Lo mejor del partido ha sido el chaval De Gea, que a sus dieciocho años, debutando con el primer equipo, debutando en Champions, echaba broncas y animaba a sus compañeros. Del resto, nada, de nada, pero de nada nada.
Abel, no dimitas, por favor. Antes de que te echen, si tienes un mínimo de dignidad, saca a los chavales de la cantera un partido tras otro.


